Gracias, Jorge Mario Bergoglio, nuestro querido papa Francisco, por guiar a la Iglesia con sabiduría y humildad durante todos estos años. Tu ejemplo ha trascendido fronteras y tu legado dejará una huella imborrable en la historia, difícil de igualar.
Jamás serás olvidado. Con tu elección como Sumo Pontífice, colocaste a la República Argentina en el centro de la atención mundial, llenándonos de orgullo y emoción.
17 de diciembre de 1936 / 21 de abril de 2025
