EL ESPACIO DONDE NACE EL SER
🧭Nota de la Redactora:
Podés estar rodeado de cien personas y, aun así, sentir la más profunda de las soledades. En esos momentos, el ruido de los malos consejos ajenos no sirve de nada; solo aturde. Por eso defiendo la urgencia de construir un refugio propio. Un rincón sagrado donde el silencio no sea un castigo, sino la única condición posible para reflexionar y encontrarnos, cara a cara, con nosotros mismos.
© Sandra – 2026. Todos los derechos reservados.
🚪 Puertas que abren, faros que no se apagan.






